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Del parlamento a la prensa. Estrategias comunicativas en el caso Gürtel valenciano.

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Resumen

Comprender la relación que el discurso público mantiene con el poder y la configuración de las ideologías. Este es el objeto de este proyecto en el que se analiza la comunicación política en Les Corts Valencianes en el momento en que salta a la luz pública la trama Gürtel que afectará a los máximos dirigentes del partido en el Gobierno Autónomo. Este trabajo trata de analizar las estrategias comunicativas seguidas en esta situación de crisis y su traslación a los periódicos de mayor tirada de la Comunitat Valenciana.

Palabras clave 

Discurso, ideología, poder, corrupción, medios de comunicación, Gürtel

Introducción

Desde 1995 hasta las últimas elecciones Autonómicas y Municipales de 2011, el Partido Popular de la Comunitat Valenciana (PPCV) se ha erigido en un sólido bloque sobre el que rebota la oposición. Sus victorias arrolladoras podrían fundamentarse únicamente en la incapacidad de los partidos de izquierdas –principalmente del Partido Socialista del País Valéncià (PSPV-PSOE)– de hacerse un hueco en la política valenciana. Sin embargo, desde nuestro punto de vista, esta percepción unilateral sería equivocada [1].

La locomotora “popular” arrolla por, además de lo anterior, el engranaje que ha desarrollado, sus modos de hacer una política más pragmática que ideológica, como defiende Alaminos (2011: 240) y la traslación de la misma a través de unos discursos reproducidos casi sin filtro por numerosos medios de comunicación. Medios que, en unos casos, han vivido de las subvenciones gubernamentales y en otros, han sido engendrados desde el poder consciente de que “las ideologías influyen en lo que decimos y cómo lo decimos, pero lo contrario también es cierto: adquirimos y modificamos las ideologías al leer y escuchar grandes volúmenes de información oral y escrita. Las ideologías no son innatas sino que se aprenden, y el contenido y la forma de este discurso pueden formar, con más o menos probabilidad, modelos mentales de representaciones sociales e ideologías” (Van Dijk, 2003a: 79).

Este proyecto intenta comprender la relación que el discurso público mantiene con el poder y la configuración de las ideologías. Para ello, entenderemos el discurso como “un concepto del habla que se encontrará institucionalmente consolidado en la medida que determine y consolide la acción y, de este modo, sirva para ejercer el poder” (Link, 1983: 60). A tenor de lo anterior, el poder lógicamente se erige como un modo de control social de un grupo sobre otro, que en ocasiones deriva en abuso si beneficia a unos y somete a los otros. El control sobre el discurso supondrá el control del discurso de los sometidos y la primacía del oficial.

El PP en la Comunitat Valenciana ha vencido elección tras elección en los últimos 16 años ajeno a lo que pasaba en España –los hábitos electorales de los valencianos no variaron ni siquiera en 2004 cuando el socialista José Luís Rodríguez Zapatero ganó los comicios nacionales– y sobrevolando los casos de corrupción que afectaban a su partido y a sus máximos dirigentes en esta autonomía.

Todo ello requiere una puesta en escena, unos guionistas de excepción para perfilar una realidad paralela que concite un apoyo que es mayoritario incluso en los momentos de mayor presión mediática. El estallido de la trama Gürtel y sus ramificaciones valencianas así lo demuestran.

Este caso de presunta corrupción es la excusa con la que analizamos la triangulación poder-discurso-ideología. Lo que nos interesa son los modos de cómo se conforma el poder, para destapar sus abusos mediante el discurso y cómo, a través de ellos, se modulan las ideologías.

Con esta premisa básica, nos decantamos por el estudio de las declaraciones que realizaron algunos de los protagonistas de esta trama en el parlamento autonómico: Les Corts Valencianes. Nuestro siguiente paso será investigar cómo se transforman los discursos parlamentarios a medida que avanzan las informaciones del caso y cómo se han reflejado en los periódicos regionales Las Provincias, Levante-EMV y las ediciones nacionales y Comunitat Valenciana de El Mundo y El País.

El periodo de estudio se desarrollará desde las primeras intervenciones parlamentarias tras el estallido de la trama Gürtel en febrero de 2009 hasta marzo de 2011 coincidiendo con la disolución de Les Corts por las Elecciones Autonómicas y Municipales de 22 de mayo.

Nuestra propuesta de análisis se mueve entre los métodos planteados por el Glasgow University Media Group y el Análisis Crítico del Discurso/ Estudios Críticos del discurso de Van Dijk[2].

Generalmente se acepta que el ACD no es un método único sino un enfoque que invita a elegir entre distintos planos e incidir en aquel que sea beneficioso para la investigación. En nuestro caso opinamos que los discursos son fruto de un momento preciso pero con vinculaciones con lo que le ha antecedido al emisor como ser individual o como miembro de una sociedad. Por tanto creemos necesaria su contextualización entendida como“modelaciones subjetivas episódicas (experiencias) de los intervinientes construidas dinámicamente (y actualizadas) durante la interacción” (Van Dijk, 2009: 388).

Lógicamente, el análisis del discurso como “acontecimiento comunicativo” no debe obviar el estudio de aquellos elementos de la estructura textual que nos puedan resultar útiles para nuestro objetivo. Es el caso de los temas o “macroestructuras semánticas” que no vienen reflejados directamente pero que se extraen del examen del contenido.

Paralelamente, el estudio del léxico nos puede proporcionar todo un “mapa conceptual” de aquellas palabras más significativas, ejemplificadoras de la ideología subyacente. Podemos hablar de palabras fuerza, que suelen ser reiteradas a lo largo del texto con una finalidad clara: su fijación en la memoria del receptor. Estos vocablos junto con las estructuras de determinadas proposiciones suelen apelar a los “marcos de referencia” o“marcos conceptuales” que son los que establecen nuestra forma de pensar. En este sentido Lakoff (2007: 18) sostiene que “pensar de modo diferente requiere hablar de modo diferente.” 

Otro de los elementos de esta propuesta metodológica será la determinación del tipo de discurso destacando sus peculiaridades. Así, por ejemplo, el discurso político se caracteriza por las implicaciones sociales que posee y por su largo recorrido mediático. Pero dentro de ese genérico nos encontramos con subclases: el de una rueda de prensa, el del mitin o el parlamentario… cada uno vinculado a un contexto distinto y enfrentado a unos receptores primarios diferentes.

En el caso que nos ocupa, el discurso parlamentario se acopla a unas determinadas fórmulas de tratamiento, turno de palabra, tiempos, roles parlamentarios… Toda una escenografía que limita su espontaneidad y que lo diferencia, según sostiene Van Dijk (2009: 396) de otros tipos de discursos.

Pero además del análisis formal del “acontecimiento comunicativo”, creemos necesario repasar lo que es el medio como industria con sus propios intereses económico-financieros y lo que son sus rutinas de producción para poder trascender al análisis textual de los contenidos de los media.

En esta línea se mueven los estudios del Media Group cuando propone un método que analice los procesos de producción del discurso, el contenido, la recepción y la circulación del mismo, como respuesta a la imposibilidad de que un análisis “text-based” pueda explicar satisfactoriamente el contenido de los media y de las prácticas periodísticas.

Desde nuestro punto de vista, la utilización combinada de los dos métodos de análisis crítico del discurso y de las rutinas productivas de los medios, favorece una comprensión prácticamente total de la capacidad del texto y su trascendencia en los medios de comunicación.

Gürtel, otro “Error del sistema”

Tal como sugiere Piqueras (2011: 60) citando a Della Porta y Vannuci, el caso Gürtel se“aproxima de manera asombros-a” al modelo italiano sobre la tangentopolis: “…invierten concretamente en la creación de canales ocultos de comunicación e intercambio con las personas más influyentes que toman las decisiones públicas”. Todo ello constituye “un `patrimonio´ compartido por el corrupto y sus corruptores y limita los costes de transacción que implican los nuevos contratos.”

Gürtel es la investigación de una trama de corrupción encabezada por Francisco Correa (correa, gürtel en alemán) que se extiende a cargos del PP de Madrid, Castilla León, la Comunitat Valenciana y Galicia. La investigación fue instruida por el entonces juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, que fue separado del caso y condenado a 11 años de inhabilitación profesional en febrero de 2012 por intervenir las comunicaciones de los cabecillas de la trama con sus abogados en prisión[3].

Liderada por Correa, a quien sus colaboradores apodan “Don Vito” (en alusión Vito Corleone, el capo de El Padrino de Ford Coppola), la red pagaba con dinero o regalos a funcionarios públicos y autoridades para obtener tratos de favor en la concesión de eventos. Para ello había montado una trama de más de una veintena de sociedades que eran dirigidas por Pablo Crespo, presidente de Special Events y administrador único dePasadena Viajes S.L, y Álvaro Pérez que presidía Orange Market.

En la Comunitat Valenciana, el negocio se desarrolla a través de Orange Market creada en 2003 por Pérez. “El Bigotes” –como se le designa en las escuchas– establece supuestamente lazos (de amistad) con la cúpula del gobierno autonómico y el PPCV: Francisco Camps, president de la Generalitat; Víctor Campos, vicepresidente; Vicente Rambla, conseller de Presidencia; Milagrosa Martínez, consellera de Turismo; Rafael Betoret, jefe de gabinete de la conselleria de Turismo; Ricardo Costa, secretario general del PPCV y portavoz parlamentario hasta octubre de 2009; David Serra, vicesecretario regional y diputado y Yolanda García, tesorera y diputada autonómica.

Orange Market organizaba actos del PPCV. Según la contabilidad de la empresa intervenida por la Policía Judicial, una parte del coste se registraba en las cuentas oficiales del partido y otra se cobraba en negro. Además, esta empresa estuvo detrás de la organización de la visita del Papa a Valencia y del montaje y desmontaje durante cuatro años consecutivos de los expositores de la Comunitat Valenciana en la Feria de Turismo de Madrid (Fitur) sin ser la oferta más barata. Facturó 8,5 millones desde 2005 provenientes de distintas consellerias y sufragó actos del partido, según la instrucción del juez Antonio Pedreira del TSJ de Madrid, por un valor superior a los 13 millones de euros.

Como contrapartida, los cabecillas de la trama al parecer agasajaban a las autoridades. Será la Fiscalía Anticorrupción la que en febrero de 2009 implique a Camps tras analizar las grabaciones en las que una imputada alude al pago de 30.000 euros en trajes para el president. Un mes después Garzón envía al Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) la que se conocerá como trama valenciana. Ésta se inicia con la “causa de los trajes” en la que se ven indicios de cohecho impropio[4] en la actuación de los cuatro dirigentes del PPCV. Dos de ellos –Campos y Betotet– aceptarán la pena de cohecho impropio, mientras que los otros dos –Camps y Costa– van a juicio y son declarados “no culpables” por un tribunal popular en enero de 2012. Previamente Camps había dimitido como president de la Generalitat tras revalidar su mayoría absoluta en mayo de 2011[5].

Evolución de la estrategia comunicativa en sede parlamentaria: los temas, las palabras y los modos de argumentación.

Dos corpus conforman las muestras que se analizan en este proyecto. De un lado, hemos trabajado con las sesiones plenarias que se sustanciaron entre el 11 de febrero de 2009 hasta el 24 de marzo de 2011 a través de su trascripción en el Diario de Sesiones de Les Corts Valencianes. Por otro, tenemos la plasmación en El Mundo, El País, Levante y Las Provincias de estos plenos sobre todo en lo referido a las sesiones de control al president.

En lo relativo al corpus parlamentario, del total (90 sesiones) hemos seleccionado aquellas en las que se ha interpelado por el caso directamente o por elementos vinculados (48). Con todo, nuestro principal interés se ha centrado en las 29 sesiones del control parlamentario al president de la Generalitat, Francisco Camps, que marcará el discurso que seguirá el PPCV.

En esas sesiones de control, el PSPV-PSOE siempre preguntará por la trama; la coalición Compromís (formada por distintos grupos de izquierdas y nacionalistas) utilizará otra estrategia: a veces cuestionará por otro tema aunque el debate derivará hacia Gürtel, mientras que el PP nunca inquirirá por el asunto ni se referirá directamente a él, salvo en una ocasión. Los populares centrarán sus preguntas de interés general en la crisis y en el ataque y desgaste del Gobierno Central en manos del socialista José Luís Rodríguez Zapatero.

De las 29 sesiones de control, seleccionamos 9 de ellas que coinciden con puntos de inflexión en la evolución del caso y que son lo suficientemente significativas para analizar la evolución de la estrategia comunicativa del PPCV marcada por Camps.

Los temas

La primera sesión de control en la que comparecerá Camps tras el bombazo de la Gürtel será el 12 de febrero de 2009 (DSCV 70/VII de data 12.02.2009). En esta primera aproximación observamos una negación de los hechos y una traslación de responsabilidad, en el caso de que exista, a unos Otros: los funcionarios. El president dirá que los procesos de subastas y contratos “no le interesan” porque cada parte de la administración “va tomando sus decisiones y va haciendo las adjudicaciones correspondientes”. Negará también la relación de “familiaridad” con algunos de los personajes del caso: “yo tengo la suerte de saludar a muchas personas a lo largo del año porque soy el president de la Generalitaty hablan de personas (la oposición) y yo la verdad es que no tengo muchas personas definidas”.

La segunda sesión analizada se produce poco después de que Garzón traslade parte del caso al TSJCV al encontrar indicios de responsabilidad penal en Camps y Costa. En su auto, el juez también imputa a Campos y Betoret. En esta comparecencia (DSCV 76/VII de data 12.03.2009), Camps se transforma en un mártir ante un ambiente del que conoce algo más de lo que señaló en la anterior sesión al asegurar que el proceso durará “un ratito largo”. Una situación que “superará y soportará”, apelando así a un marco conceptual de resignación ante la adversidad. Camps se muestra como un mártir que soporta la injusticia “con paciencia y tranquilidad”.

De esta manera, el president realiza un enmarcado adecuado –para Nosotros– al elegir unas palabras que “evocan” como sostiene Lakoff (2007: 25) unas determinadas ideas. Conecta con una sociedad mayoritariamente católica que comparte esos marcos de referencia.

Poco después de la publicación en El País de la transcripción de unas grabaciones de la Policía en las que se acredita supuestamente una relación de amistad entre Camps y Pérez[6], se celebrará la tercera sesión estudiada. En Les Corts (DSCV 80/VII de data 30.04.2009), el president se escudará en el silencio que imponen los tribunales para obviar las cuestiones de la oposición, a pesar de indicar de manera contradictoria que “tengo unas ganas locas, locas, de explicar públicamente lo que hay, que es nada” –Si es nada, ¿qué tiene que explicar?–.

Paralelamente abrirá el melón conspirativo al acusar al PSPV-PSOE y Compromís de querer ganar votos con las Elecciones Europeas encima a través de “este atajo”: “es una oportunidad de ganar votos, de derrocar sin elecciones”. Y utiliza la palabra “derrocar”de claras connotaciones golpistas.

La cuarta sesión analizada (DSCV 99/VII de data 12.11.2009) que tendrá trascendencia nacional, será en la que Camps acuse al portavoz del PSPV-PSOE, Ángel Luna, de querer acabar con su vida: “Y más le diré, señor Luna, a usted le encantaría coger una camioneta, venirse de madrugada a mi casa y por la mañana aparecer yo boca abajo en una cuneta”. La narración de su “asesinato” que la prensa atribuirá a la tensión que soporta el president, no es una muerte cualquiera. Es un tipo de muerte que en España nos retrotrae a las “paseíllos” que se hacían durante y después de la Guerra Civil. Ese es el asesinato que narra Camps con, de nuevo, un enmarcado perfecto. En esta narración no sólo nos está hablando de la inquina que Luna tiene por él, sino que además, ensanchando la mirada pensamos en la Guerra de España y en los dos bandos. Camps apela a esa imagen, que ha pasado de generación en generación, que forma parte de lo que Van Dijk (2009: 258) denomina “memoria social”.

La quinta sesión de nuestro estudio (DSCV 115/VII de data 24.03.2010) coincidirá con el momento en que el portavoz socialista, Ángel Luna muestre en la tribuna parlamentaria un informe policial que deja al descubierto presuntos contratos de la trama corrupta con la televisión autonómica valenciana, firmados con anterioridad a la visita del Papa a Valencia.

La aparición de un elemento imprevisto en pleno provocará que Camps se refugie en lugares comunes por los que se mueve como pez en el agua: “el orgullo de ser valenciano”, “si hubiese sido por el gobierno de Zapatero posiblemente la Comunitat Valenciana no existiría”, “el papanatismo tradicional por parte de la izquierda”… El dispositivo sorpresa de los socialistas evidencia la escasa capacidad de reacción ante elementos inesperados. Será el vicepresidente del Consell, Gerardo Camps, quien en el turno de “preguntas suplementarias” desacredite el informe y acuse al socialista de manipular el documento ocultando información en la que se implica al Ministerio de Fomento del Gobierno socialista, en un claro ejercicio del “y tu más”/“y tú también”. Este informe que en principio otorgaba ventaja socialista, se convertirá en otro elemento de distracción usado por el PPCV. El PP denunciará al PSPV-PSOE por hacer público un informe que se encontraba bajo secreto del sumario. Luna terminará sentado en el banquillo antes que Camps y Costa[7], no por revelar secretos sino por un presunto delito de encubrimiento de aquellos que le han filtrado el documento.

Con la reapertura por parte del Tribunal Supremo de la “causa de los trajes” archivada previamente por el TSJCV, se producirá un cambio claro en la estrategia comunicativa. El PP definirá un nuevo modelo basado en el enaltecimiento de la figura del president. En la sexta sesión estudiada (DSCV 124/VII de data 20.05.2010), Camps pasa de “soportar” su martirio a enfrentarse a él. Se transforma en un héroe. Es una mezcla entre El Palleter –animando al pueblo a ponerse en pie contra los franceses en 1808, contra lo foráneo, contra los Otros– y el héroe clásico de origen divino e invencible: “Yo estoy siendo atacado porque soy el presidente de la Generalitat. Yo estoy siendo atacado porque soy el presidente de una comunidad que se puso en pie. Yo soy atacado porque soy el presidente de una comunidad, ganando por dos mayorías absolutas. Y yo soy atacado porque no hay manera de ganarme si no es fuera de las urnas”.

Esta imagen heroica es la que Camps mantendrá hasta la disolución de Les Corts (DSCV 151/VII de data 17.02.2011 y DSCV 153/VII de data 24.02.2011). Un retrato con el que se vende a la ciudadanía y con el que presiona a la dirección de su partido que todavía no ha designado candidato en la Comunitat Valenciana para los comicios de 22M. Sin ambages, Camps llegará a decir: “jo vaig a continuar com a president de la Generalitat y me´n vaig a presentar com a candidat”, otro mensaje interno frente a las rémoras de su formación. Y junto a la idea del héroe, el tufo conspirativo, la confabulación en la que participan los Otros: “es un montaje, usted forma parte del montaje y ayer un juez dijo que usted forma parte de este montaje” (usted, es el portavoz del PSPV-PSOE).

En la última sesión de control antes de la disolución de Les Corts (DSCV 145/VII de data 10.03.2011) se reiterarán argumentos, algunos subidos de tono por la cercanía de la campaña electoral. El objetivo de Camps será desacreditar a la oposición porque no son los candidatos que “merece” la Comunitat Valenciana.

Las palabras

Tras perfilar las macroestructuras semánticas y sus cambios a medida que evoluciona la trama, pensamos que el siguiente paso debe ser el análisis de las palabras. Los vocablos aportan un tipo de información que, según defiende Van Dijk (2003b: 154), “más directamente influye en los modelos mentales, y por tanto, en las opiniones y actitudes de los destinatarios”.

En el caso que nos ocupa, lo más destacable es el enfrentamiento palpable entre elNosotros y el los Otros. Las palabras con la que el PP identifica al presidente del Gobierno español son crisis/paro. En todas las intervenciones en la que se hable de Rodríguez Zapatero se hará referencia a estos dos conceptos del que derivarán otros como: desesperanza, desconfianza, sufrimiento, dramas, trágico, insufrible,insostenible… Las acciones de Zapatero se definirán como malas, fatales, peores, deleznables, impopulares, insuficientes, drásticas, engaño, fracasadas, boicot, discriminatorias… Muchas de ellas sinónimos que indican que son contrarias a lo bueno, a lo que conviene a los españoles y a los valencianos. Mención aparte tiene la palabraboicot a la que el PP se aferra para trasladar la imagen de un presidente que ademásdiscrimina a los valencianos.

Frente a Zapatero, el PPCV y Camps situarán al Consell. Un gobierno líder, preocupado,con autoridad, serio, responsable, con interés, modélico, honrado, austero…, palabras de clara connotación positiva que se oponen a las anteriores. Paralelamente, expresiones como “sentimiento valenciano” o “futuro de los valencianos”, atribuidas al Consell, son las que se enfrentan a boicot o discriminación.

Alusión al margen es la que se merece la referencia de Camps a Camps-president que se opone al mapa conceptual presentado por la oposición. Camps se distancia de los antagonistas con “yo, el president” y se presenta como garantía, tranquilidad, paciencia,orgulloso, transparencia, verdad, autoridad… Algunos de estos elementos como es el caso de verdad y autoridad –vinculados con lo moral–, son los elegidos por el sujeto para autodefinirse.

Frente a ello, la oposición apuesta por un léxico más terrenal relacionado con la justicia para referirse a la realidad-Camps. Corrupción será la palabra que lo identifique y de ahí derivarán otros términos como culpable, imputado, penalmente responsable, sin coartada,irregular, sospecha, indicios , engaño, excusas, chantajes, amenazas…trama.

Con todo más interesante de cómo se llama y se perfila la/su realidad, es lo que se oculta. Por un lado, encontramos un silencio absoluto por parte del PSPV-PSOE en relación con el mundo Zapatero. Por otro, Camps evita hablar de corrupción, de trama. Estas palabras son sustituidas por no hay nada, el lío, la fiesta o, en el último momento, el montaje. Es la máxima de Lakoff (2004: 23): toda palabra evoca un marco (corrupción puede evocar a ladrones, estafa de dinero público…), cuando lo negamos (no hay corrupción), estamos evocándolo. Por ello evita su mención. Al mismo tiempo, con la utilización de nada, lío,montaje traslada a los Otros la construcción de la trama cuyo fin último, en opinión de Camps, es la subversión del sistema, la fiesta de la oposición por haber vencido al invencible.

Modos de argumentación

Sostenemos que la estructura de la argumentación no está directamente vinculada con la ideología. Ésta la observamos en el contenido de la argumentación, no en su ordenación, ya que, como sostiene Van Dijk (2003a: 14) “una buena o mala argumentación dependen del individuo más que de los grupos”. A pesar de esta regla, si que asumimos que la estructura de la argumentación puede enfatizar unos elementos frente a otros y este ejercicio si que supone una acción ideológica.

Siguiendo los modos de argumentación de Perelman y Olbrechts-Tyteca (1989: 752), los portavoces parlamentarios y el president de la Generalitat combinan la estructura nestoriana con la creciente (comienzan por una exposición de los hechos y concluyen atacando al contrario, momento culminante del discurso) en la primera de las intervenciones. En la segunda, turno de réplica, se decantan claramente por la estructura nestoriana.

Por lo que refiere a la tipología de la argumentación, los populares apostarán por losargumentos de comparación. Con el objeto de descalificar al contrario (Zapatero/ la oposición) lo confrontarán con las acciones propias aún a riesgo de terminar formando parte del mismo grupo. Así cuando Camps argumenta su defensa por los “supuestos regalos” (DSCV 124/VII de data 20.05.2010), tratará de menguar su importancia por comparación con el “regalo diez veces superior” que recibió la presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas[8], sin importarle que, independientemente del valor, se está situando a su mismo nivel.

El argumento de prestigio/autoridad será otro de lo modos por los que se inclinará Camps. El president sustanciará buena parte de su tesis defensiva en señalar que no “hay nada” porque él como autoridad mantiene que no lo hay, a pesar de las “pruebas” en contra presentadas por la oposición.

La reacción de la bancada que se enfrenta a Camps será la de cuestionar la autoridad invocada, a través de parodiar al personaje –caso de Compromís– o de retirarle el aura de prestigio apelando a la desconfianza que genera en la ciudadanía o en su propio partido –caso del PSPV-PSOE–.

La cuestión del prestigio también influye en la argumentación de sacrificio que rodeará al discurso del jefe del ejecutivo valenciano. Sacrificio que está dispuesto a asumir por defender su verdad. En este caso, dirán Perelman y Olbrechts-Tyteca (1989: 385), “la significación de este último –del sacrificio– a los ojos de los demás, depende de la estima hacia quien efectuó el examen”.

La oposición, por su parte, tirará de argumento pragmático con la finalidad de valorar los actos de Camps en función de las consecuencias/ efectos que tiene para la institución que representa y para la Comunitat Valenciana. La reacción de Camps será desplazar la mirada hacia otros hechos y las culpas hacia otros sujetos.

El discurso parlamentario sobre Gürtel en la prensa

Tras repasar la transcripción de los debates parlamentarios, iniciamos la segunda fase de este proyecto: su plasmación en los cuatro medios de comunicación seleccionados.

Todos ellos forman parte de grandes grupos de comunicación: Las Provincias pertenece a Vocento; Levante es de Prensa Ibérica, El Mundo es editado por Unidad Editorial y El País está en manos del grupo Prisa. Además, los medios elegidos se encuentran entre los más leídos en la Comunitat Valenciana para el periodo estudiado, según datos del Estudio General de Medios[9]. En 2009, por detrás del periódico deportivo Marca, se sitúan por este orden, Levante, Información, El País, Las Provincias, 20 Minutos, Qué y El Mundo. En el tercer acumulado de 2010, la situación varía ligeramente: a la cabeza sigue Marca y a continuación, Levante, Información, El País, Las Provincias y El Mundo. En el primer acumulado de 2011, entre abril de 2010 y marzo de 2011, se repite el esquema del tercer acumulado de 2010.

Sin embargo, este índice de penetración en la sociedad valenciana no se corresponde con la publicidad institucional que la Generalitat -el principal anunciante público de la Comunitat Valenciana- inserta en ellos, tal y como señalan Feliu Albadalejo y Feliu García. Según los datos aportados por estos dos autores, en 2009 Las Provincias(Valencia) y Mediterráneo (Castellón) fueron los dos diarios con mayor número de inserciones publicitarias por parte de la Generalitat (1.474,5 y 1472,5 respectivamente). Les sigue Levante (1.177,5) e Información (562). Esto hace que, tal y como sostienen, habría que explicar este reparto con otros criterios que no son estrictamente los de su tirada y difusión.

Con carácter general, observamos en las tareas de producción de la información parlamentaria de los cuatro medios un especialista que elabora noticias propias. La presencia de este redactor en Les Corts es habitual en las dos jornadas semanales de sesión plenaria. En la mayor parte de los casos, los redactores deciden el enfoque que suelen dar a la información salvo matices, generalmente de estilo, que pueden aportar los jefes de área. Con todo, son los superiores los que determinan, que no es poco para establecer su importancia, la dimensión de la información.

Los redactores se hayan sujetos al espacio que los jefes destinan a su información y a la presión del tiempo que poseen para desarrollar sus textos. Generalmente, la composición de las noticias se suele llevar a cabo por la tarde ya que durante la mañana se realiza, salvo notables excepciones, el acopio de información. Si tenemos en cuenta que las redacciones de política en las ediciones regionales son cortas en cuanto a personal, nos podemos encontrar con situaciones angustiosas derivadas de la necesidad de comprimir las informaciones y de diversificarlas para llenar página.

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De las 36 noticias analizadas –las referidas a las nueve sesiones de control seleccionadas–, 29 de ellas tienen a Camps como sujeto de los titulares. En tres ocasiones, el protagonista será el portavoz parlamentario de los socialistas, Ángel Luna, en una, el PSPV-PSOE y en tres, serán “otros”.

Compromís protagonizará los titulares de seis despieces: cinco corresponderán a Enric Morera y uno a Mónica Oltra. Además, cinco despieces también recaerán en Luna y nueve ampliarán la información referida a Camps o vinculada con el PP.

Sólo del análisis cuantitativo de los titulares de las noticias o de los despieces podemos concluir que es Camps y sus acciones el tema fundamental de las informaciones. Lo que dice, lo que mantiene, lo que aclara o no, cómo se muestra, cómo se siente, a quién acusa… serán unas de las macroestructuras semánticas de las que derivarán las demás.

Con los subtítulos se repite el mismo esquema. Frente a los 28 subtítulos que amplían el titular referido a Camps, nos encontramos 15 que recogen algún elemento del discurso de la oposición. De estos 15, la mayoría (10) reflejan lo que ha dicho el portavoz del PSPV-PSOE y el resto recae en Compromís.

De los elementos analizados, solo observamos un ligero cambio de tendencia en los destacados donde la oposición (PSPV-PSOE- Compromís) supera por la mínima el númer-o de apariciones a PP-Camps. Esto puede venir derivado por la primacía de estos últimos en los elementos anteriores. De manera que la prácticamente nula presencia del discurso de la oposición en titulares y subtítulos se trata de suplir con algunos destacados en el desarrollo de la información.

Si analizamos cualitativamente el contenido de los titulares podemos hacer, a grandes rasgos, la siguiente división temática. Ésta coincide en su mayor parte con la estrategia comunicativa seguida por el president, salvo el último de los casos que será la principal crítica de la oposición –la falta de transparencia del Consell en las contrataciones bajo sospecha–:

• Camps-president garante de la gestión limpia y belicoso contra la corrupción.

• Camps-santo y mártir.

• Camps-El Palleter-invencible.

• Camps y la teoría de la conspiración.

• Camps y la opacidad.

El desarrollo de las informaciones no hace otra cosa que ampliar los temas apuntados en titular. Generalmente, estas informaciones parlamentarias suelen ir a página completa y acompañada de una o varias fotos.

La estructura que se sigue es la de pirámide invertida. En los primeros párrafos se recoge y se profundiza en la idea del titular. A partir de ahí se tiende a reproducir el debate en el orden en que se ha desarrollado en la cámara. Esto supone que si el titular hace referencia a las actuaciones de Camps, como sucede en la mayor parte de los casos, las informaciones comenzarán reiterando esta cuestión y relegando los argumentos contrarios. Esta segunda fase de la información tiende a capitalizarla, como si se respetase escrupulosamente un reparto de tiempos no escrito, el portavoz del PSPV-PSOE, Ángel Luna, mientras que la cola de la noticia se atribuye generalmente a Compromís. Por tanto podemos decir que al igual que sucede en los titulares, el protagonista indudable de la información parlamentaria es Camps y frente a él encontramos un antagonista principal: Ángel Luna y unos secundarios: Mónica Oltra y Enric Morera.

En este reparto de roles coinciden todos los medios estudiados. El que habla es el president, es el que “aclara”, “matiza”, “asegura”, “demuestra”… y “se defiende”. Se protege del ataque de los antagonistas que son los que “recriminan”, “atacan”, “desmontan”, “meten el dedo en la llaga” o se “ponen el guante de acero”. Es decir, los medios reflejan, como no podía ser de otra manera, esa lucha entre un “Nosotros” y un los “Otros”. En esa pelea, ¿el que se defiende no conmueve más que el que ataca? y ¿no es precisamente esa compasión la que está buscando constantemente el president?

La victimización de Camps será un elemento recurrente. Sometido a una elevada presión, el president perderá los nervios y en medio del fragor parlamentario hará uso del lenguaje guerracivilista para acusar a Luna de querer acabar con su vida. Todos los medios coincidirán en esta explicación que subraya el estrés que está viviendo Camps y que lo muestra como una víctima. En este sentido El Mundo (13/11/2009) llegará a señalar que desde la dirección nacional del PP…”lo más que mostraban hacia su actuación –la de Camps– era conmiseración, que diccionario en mano significa, compasión que se tiene del mal de alguien”. O compasión por el mal que le infiere alguien –el verdugo, el torturador– “si el diablo existe en el imaginario personal de Francisco Camps, tiene la voz y la cara de Ángel Luna”

La figura del president también mueve a compasión cuando Levante (21/05/2010) describe “encajó los goles dialécticos de la oposición con cierta resignación”, con paciencia ante las adversidades y todo ello se produce en un momento “de extrema debilidad política”.

Junto al reflejo del martirio de Camps, los medios analizados trasladarán la escenografía preparada por la bancada popular. Todos ellos narrarán la claque del PP al president como una ratificación de su persona. Así harán partícipe al lector de esta fiesta colectiva: “En una hora le agraciaron con tres ovaciones (con todos los diputados del PP en pie) y corearon sus intervenciones: de corrupción, nada, de adjudicaciones irregulares, nada y de financiación ilegal del partido, nada de nada de lo más sonoro” (Las Provincias1/05/2009); y se narrará con detalle aun a sabiendas que es puro montaje: “El grupo popular envió ayer un mensaje a sus diputados para que acudieran al hemiciclo diez minutos antes del inicio de la sesión para estar todos listos y recibir al presidente a su llegada….Al entrar el presidente todos se levantaron y lo ovacionaron” (Levante13/03/2009)

A medida que evolucione el caso, el president de la Generalitat abandonará la tribuna. Contestará a la oposición desde su escaño en una mezcla de ninguneo de los de enfrente y de búsqueda de apoyo por la cercanía de su grupo:”Estrechó algunas manos y se sentó en su escaño, el lugar donde respondió a la oposición y que sólo abandonó al inicio de la sesión para contestar desde la tribuna a la pregunta del portavoz popular, Rafael Blasco, sobre el recorte social de Zapatero” (Levante 21/5/2010)

También el menosprecio a los de la bancada de enfrente, que alcanza su cenit con esa negativa de subir a la tribuna, será un tema que no pasará por alto: “Camps se negó ayer a reconocer la legitimidad a los portavoces de la oposición” (El País 13/11/2009) o “A Luna, a quien de manera machacona trató de deslegitimar como portavoz en las Corts le lanzó un dardo envenenado” (Levante 13/11/2009).

Pero más que el descrédito de la oposición, el verdadero éxito de los discursos de Camps en los medios estudiados serán sus anáforas. Una y otra vez el president reiterará discursos sencillos, más emotivos que racionales y con dos o tres ideas vinculadas a la inexistencia de irregularidades. Así la frase “no hay nada”, “nada de nada” o proposiciones que evocan a esa idea –como la de transparencia en su gestión– serán de las más repetidas en los artículos seleccionados. Se trata de un eslogan simple, de fácil memorización y que conecta con el vacío, con el no ser, con lo irreal de las acusaciones.

La evolución de Camps-víctima a héroe se ratifica también en el desarrollo de las informaciones a partir del momento en que se disfraza de aspirante a candidato. En ese momento, tras meses sin aparecer en Les Corts, regresará para contestar a la oposición en un ejemplo de “sigo vivo” y con apresto suficiente para hacer frente a los Otros. El president “no tira la toalla”, señalará Levante (18/02/2011) que utilizará esta expresión propia del boxeo, para representar como, a pesar de la paliza recibida, sobrevuela la situación y con energías renovadas se muestra seguro de poder vencerla. Las Provinciasdará un paso adelante pero curiosamente también utilizará términos con connotaciones pugilísticas para señalar que: “Camps, antes de ir al grano, no se olvidó de revolcar a la tullida coalición de nacionalistas y ecologistas que, según las encuestas, apuran sus días en los escaños del hemiciclo” (18/02/2011).

Obviamente junto a la plasmación de elementos básicos de la argumentación de Camps, el discurso de los medios no está exento de críticas a la acción del president. Ataques que se centran, como ya hemos apuntado, en la opacidad de la gestión y las nulas o escasas explicaciones que otorga a la oposición. Estas críticas serán asumidas como propias porLevante, El País y El Mundo y compartidas con la oposición, mientras que Las Provinciaslas trasladará únicamente por boca de PSPV-PSOE y Compromís.

Imagen

El último elemento que creemos que requiere un análisis pormenorizado es la fotografía que implementa el significado de las noticias y que, de nuevo, tiene un protagonista absoluto. De las 52 fotografías que nos encontramos en las informaciones analizadas, en 38 aparecerá Camps, en 10 saldrá Luna y 4 serán las de Compromís (tres con Mónica Oltra y una con Enric Morera).

De las fotos de la oposición destacamos no solamente el tamaño que suele ser menor a las del president, sino también la utilización del plano medio, plano medio corto o del primer plano que encierra al sujeto y da poca información de lo que tiene alrededor. Así, el PSPV-PSOE se reduce a Ángel Luna y Compromís a Mónica Oltra. Aparecen solos como si el ataque a Camps fuera personal y se circunscribiera a estos dos personajes.

Habitualmente, el gesto que se recoge de Luna es el de mirada al banco del presidente –que obviamente está fuera de plano–. En este caso le increpa apuntándole con el dedo.


01. Imagen 01
Benito Pajares. El Mundo, 13/02/2009

Por el contrario, el plano en las fotografías de Camps se abre. El president se inserta en una realidad mayor (únicamente en 8 ocasiones aparecerá solo). Se busca las reacciones de su grupo y éstas no defraudan a los intereses del jefe. A pesar de la ausencia de sorpresa, estas imágenes de la claque popular se reiteran a lo largo del periodo estudiado.


01. Imagen 02
Jordi Vicent. El País, 13/03/2009

Junto al respaldo mayoritario, el otro elemento de la imagen popular será la euforia con la que restar importancia a la gravedad que los Otros intentan imponer a los hechos. Las sonrisas y los aspavientos son otra de las máximas incorporadas al discurso fotográfico.


01. Imagen 03
EFE. El País y Levante-EMV, 1/05/2009

La imagen reforzará los contenidos informativos en dos direcciones. Por un lado consolidará la figura del president como jefe de un grupo y minimizará la de la oposición. Por otro, sigue el juego marcado por una escenografía preparada basada en la loa al líder. Los aplausos, los saludos efusivos y la euforia no son más que parte de ese montaje con el que se trata de ningunear el discurso opositor.

Conclusión

El discurso conforma ideologías, realidades individuales y colectivas. El desarrollado por el PPCV en sede parlamentaria en relación con la trama Gürtel se ha basado en desviar la atención del núcleo central del tema a través de la utilización de las emociones y simplificando argumentos. Además, y a medida que se van conociendo nuevos datos sobre el caso, evoluciona no solo el mensaje sino la actitud y la escenografía. A pesar de las diferencias ideológicas de los medios estudiados y de la línea editorial que han seguido, en todos ha habido una primacía de este discurso oficial que ha eclipsado los mensajes alternativos, no sólo numéricamente sino conceptualmente.

Este estudio no ha buscado los contrastes obvios entre los medios de comunicación analizados sino que ha examinado aquello que los acerca con el fin de plasmar como se reproducen los discursos desde una actitud de crítica. O como sugiere Van Dijk (2003b:144) desde una actitud “de disidencia contra quienes abusan de los textos y declaraciones con el fin de establecer, confirmar o legitimar”[10] el abuso de poder.

En esta aproximación hemos hallado a Camps convertido en protagonista absoluto. Sus argumentaciones han prevalecido sobre las del oponente, del que sólo ha primado la queja de opacidad y falta de transparencia. Los medios han trasladado la victimización del president y también su campaña heroica en defensa de su verdad y por la consecución de la candidatura.

Con todo es cierto que el silencio de Camps fuera de sede parlamentaria favoreció que cualquiera de sus in-dicaciones en Les Corts sobre la trama se convirtieran en titular. Pero esto no nos puede evitar la reflexión en torno al predomino de unos argumentos sobre otros. Argumentos que, en definitiva, han consolidado nuestra realidad sobre los hechos.

Referencias bibliográficas
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  • FELIU ALBADALEJO, A. y FELIU GARCÍA., E.: “Publicidad Institucional en la Comunidad Valenciana. La Generalitat como anunciante” en http://rua.ua.es
  • HABERMAS, J.(2009): “Historia y crítica de la opinión pública. La transformación estructural de la vida pública”. Barcelona. Editorial Gustavo Gili.
  • ÍÑIGO-MORA. I. (2003): Estrategias del discurso parlamentario. Discurso & Sociedad,Vol. 1 (3), págs 400-438
  • LAKOFF, G. (2007): No pienses en un elefante. Madrid. Editorial Complutense.
  • LINK,J. (1983): Was ist und bringt Diskurstaktik. kultuRRevolution,nº2,pags.60-66 citado en WODAK, R. y MEYER, M. (2003): Métodos de análisis críticos del discurso.Barcelona. Editorial Gedisa.
  • MARAFIOTI, R. (2008): Discurso parlamentario: entre la política y la argumentación en http://www.unesco-lectura.univalle.edu.co/pdf/2008/Discurso_parlamentario.pdf
  • PERELMAN, CH. y OLBRECHTS-TYTECA, L. (1989): Tratado de la argumentación. La nueva retórica. Madrid. Editorial Gredos.
  • PIQUERAS, J.A. et alii: El secuestro de la democracia. Corrupción y dominación política en la España actual. Madrid. Ediciones AKAL.
  • PHILO. G (2007): “¿Puede el análisis del discurso explicar satisfactoriamente el contenido de los media y de las prácticas periodísticas?”. Journalism Studies. Vol.8, Nº 2.
  • VAN DIJK, T. A. (2003a): Ideología y discurso. Barcelona. Editorial Ariel.
  • VAN DIJK, T. A. (2003b) “La multidisciplinariedad del análisis crítico del discurso: un alegato en favor de la diversidad” en WODAK, R. y MEYER, M.: Métodos de análisis críticos del discurso. Barcelona. Editorial Gedisa, págs. 143-177.
  • VAN DIJK, T. A. (2009): Discurso y Poder. Barcelona. Editorial Gedisa.

Notas   [ + ]

1. Artículo basado en el trabajo de investigación “Aproximación al estudio de estrategias y contradicciones de los discursos parlamentarios y periodísticos: la trama Gürtel valenciana” del Máster en Interculturalidad y Políticas Comunicativas de la Sociedad de la Información de la Universidad de Valencia realizado bajo la dirección del Prof. Dr. Josep Lluís Gómez Mompart.
2. Utilizamos como sinónimos estudios críticos del discurso (ECD) y análisis crítico del discurso (ACD) a pesar de que Van Dijk – (2009) Discurso y Poder. Barcelona .Editorial Gedisa- propone que se cambie la expresión ACD por ECD ya que éstos últimos “no son un método de análisis” sino “cualquier método que sea pertinente para el objeto de investigación”.
3. El País (6-04-2010): “El caso Gürtel, paso a paso”.
4. Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal. Artículo 426: “La autoridad o funcionario público que admitiere dádiva o regalo que le fueren ofrecidos en consideración a su función o para la consecución de un acto no prohibido legalmente, incurrirá en la pena de multa de tres a seis meses”. Este artículo fue modificado por LO 5/2010, de 22 de junio en http://noticias.juridicas.com/base_datos/Penal/lo10-1995.html
5. Para más información sobre el desarrollo de la trama en la Comunitat Valenciana: El Mundo (9-04-2012): “Claves para entender la trama popular”. El País ( 6-04-2010): “El caso Gürtel, paso a paso”.
6. El País Conversación entre Álvaro Pérez, Francisco Camps e Isabel Bas –mujer de Camps– (24-12-2008) en www.elpais.com/especial/caso-gurtel
7. El País (29/03/2011): “El juicio contra Ángel Luna por la denuncia del PP se celebrará el 5 de abril”. El TSJCV lo declarará inocente el 12/04/2011
8. DSCV 124/ VII de data 20/05/2010, pág 16.149. Para más información sobre este caso Levante (19/05/2010): “El caso Garzón y Emilia Casas no tiene nada que ver”.
9. Informes 3er EGM 20093er EGM 2010 y 1er EGM 2011 en www.mediterraneablog.com
10. Op. cit. 2003:144